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jueves, octubre 28, 2010

Sra. Cristina Fernández, yo no lo creo

Estimada y distinguida señora Cristina ¿Debo aclarar que es usted la Presidenta de la República de la Argentina? No lo creo.

Ha entrado usted en una fase de su vida, de la que estoy seguro, no se lo esperaba, o no lo creía que para el caso es igual. Ha fallecido su señor esposo Nestor Kirchner y ahora es usted viuda. Si fuera usted una simple ama de casa, la tragedia pasara por debajo de la mesa, uno más y una más. Pero es usted la Presidenta de un país particularmente importante para América Latina; su esposo fue, como parecen coincidir casi todos a los que he escuchado, un advenedizo en la política nacional argentina y más allá, en el concierto de naciones suramericanas ¡Pero vaya advenedizo! Tomó las riendas de su país y lo sacó del trágico atolladero económico en que se encontraba, vendido por los cuatro costados a los buitres de las finanzas y corporaciones internacionales, reivindicó a las Madres de Plaza de Mayo, al desconocer la ley que amparaba a los asesinos de las recientes dictaduras que sufrió la Argentina; impulsó, junto a otros presidentes latinoamericanos, la unión y consolidación de naciones de esta parte del mundo, para despecho y odio de los halcones imperialistas de toda laya. En fin, desde los jubilados, hasta una inmensa población humilde de Argentina, sienten que se fue alguien que se constituyó en la esperanza, es, como si de pronto, a uno se le muriera nuestra Madre; en este caso, nuestro padre.

Ahora bien, luego de este muy lamentable fallecimiento, no faltan los mezquinos, los egoistas, los insensibles; como el titular de primera página de un diario de su país que dijo algo así como: "Ahora sí va a gobernar Cristina" ¿Es así? Yo no lo creo.

Nuestro gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, dijo en alguna oportunidad; "Gloria al vencedor, honor al vencido" Su esposo sucumbió y fue vencido por la muerte y se lleva todos los honores. Le toca a usted -ahora- apoderarse de la gloria y demostrar toda la entereza de la que es capaz cualquier mujer de nuestros lares americanos, pero usted más que nadie.

Señora Cristina, con el debido respeto, la invito, la historia espera por usted ¡Fuerza Cristina!
¿Me equivoco? Yo, definitivamente, creo que ¡NO!

DESDE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, SALUDOS SOLIDARIOS EN ESTA HORA DECISIVA, BOLIVARIANOS Y REVOLUCIONARIOS SEÑORA PRESIDENTA.

REVERÓN

REVERÓN
Reverón se hizo famoso por sus muñecas de trapo. Las confeccionaba para tomarlas como modelos (Caled 2007)