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miércoles, marzo 31, 2010

Y SE NOS FUE EL GENERAL . . . Pero que vuelva

Hace pocos días, el General de División (EJNB) Alberto Muller Rojas, anunció su salida del PSUV cansado –según afirmó- de ver las mismas prácticas políticas de la cuarta república, personificadas y militantes ahora en estos tiempos de ¿Revolución? Esto lo supe, a través de una entrevista telefónica concedida a la periodista Priselen Martínez y publicada en el diario Panorama del estado Zulia.

Dice el veterano militar que el Presidente Chávez, últimamente, no lo escucha. Se infiere de este modo, que el señor Comandante hace caso omiso de las quejas y/o planteamientos que su mentor (alguna vez Chávez dejó colar este calificativo al referirse al alto oficial) le hacía con respecto –presumimos- a lo que está sucediendo internamente en el Psuv. Tanto es así, que a una pregunta de la periodista al ilustre entrevistado acerca de si hay burgueses en el partido éste, ni corto ni perezoso, respondió que: “Sí los hay, porque con su forma de vida lo demuestran”

En fin, esto, ha dado motivos a una serie de pronunciamientos, escritos y comentarios en diversos medios de comunicación; afectos o no, al proceso que lidera el Comandante Hugo Chávez, demostrando unas veces satisfacción. Otras, sorpresa por la decisión tomada. En este sentido yo, la verdad, no sé de qué se asombran. Desde hace algún tiempo, el General Muller Rojas viene haciendo una serie de críticas a las actuaciones de quienes se han convertido en los “escogidos celestiales” del Presidente. Una suerte de casta selecta que por su connivencia, por su displicencia y su proverbial inclinación (y esto lo digo en el estricto sentido literal de la palabra) a aceptar todo cuanto ordene el Presidente, sin ni siquiera decir “pero y mi bemba Comandante”, le rodean ¡Y vaya que le rodean! Todo, en aras de cultivar (y sí que que lo hacen ¡Y qué cosecha!) el terreno que les permita sostenerse en las “alturas del poder” como solíamos decir años atrás, en beneficio –naturalmente- de sus envidiables bolsillos. Y si no me creen, lean los tres o cuatro últimos artículos domingueros del General Muller en el matutino Últimas Noticias, son de antología.

Hace ya un largo tiempo, en una conversación que tuve con este personaje a propósito de las reclamaciones de nosotros los ex obreros portuarios, le describía las insuficiencias de la Ley Orgánica del Trabajo, las lagunas que presenta dicho instrumento legal y las ventajas que, odiosamente, contiene a favor de los empresarios. Incluyendo al Estado. Ante este planteamiento, el General me espetó algo así como; Bueno, y qué podemos hacer, esas son las leyes con las que contamos, lamentablemente, seguimos en un estado capitalista, las leyes fueron hechas por ellos y para ellos y hay que aplicarlas. Ese es el problema que tenemos, con una Asamblea Nacional que no legisla, o que pierde el tiempo en boberías y no produce las leyes que vayan en consonancia con nuestra nueva y Bolivariana Constitución. Palabras más o menos, eso fue lo que respondió. De tal forma pues, que el descontento o arrechera del distinguido oficial no viene de ahora, ni tampoco resulta una novedad su partida.

El asunto es, que nosotros como pueblo estamos obligados a seguir confiando en este proceso político pues, cuando nos asomamos a la ventana de la historia política venezolana por venir, y contemplamos a un yoyo Goicochea, un Borges, un Ramos Allup (¡¡Dime tú!!), al abuelo de los monster el señor A. Ledezma. Y bueno, toda esa catajarra de locos que conforman la contra oposición política de nuestra querida patria, a uno se le hiela la sangre. De tal manera mí General, que yo aspiro que usted haga como dice el buen amigo Augusto Hernández, como el chivo, que recula para volver con más bríos. Por la patria camarada.


REVERÓN

REVERÓN
Reverón se hizo famoso por sus muñecas de trapo. Las confeccionaba para tomarlas como modelos (Caled 2007)