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miércoles, agosto 13, 2008

Espera que desespera ¿Qué hacer?

Especial.- El pasado día jueves 29 de Mayo de este mismo año, los abogados que estuvieron presentes en la Mesa de Negociaciones en el Ministerio del Poder Popular para la Infraestructura (MINFRA), firmaron un acuerdo de pago para los extrabajadores del desaparecido Instituto Nacional de Puertos (INP), ofrecido por las autoridades del Minfra que asciende a los seis mil bolívares fuertes por año de servicio. Con una referencia de antigüedad de 16 años. En aquel entonces, las autoridades ministeriales aseguraron -de manera verbal- que en un plazo de 45 días continuos a partir de esa fecha, se materializaría el pago. Hasta la fecha han transcurrido 70 días de esos acontecimientos.
Como quiera que nosotros, como representantes de la Asociación Única de ex Trabajadores y Familiares Portuarios’91, salvamos nuestro voto en ese acuerdo, pero que luego nos vimos en la obligación de adherirnos pues, la asamblea de asociados dio el visto bueno a dicha negociación y aceptaron los seis mil bolívares fuertes. No nos quedó otra opción que –como la gran mayoría- sentarnos a esperar que se produjera, desde el Minfra, la tan ansiada orden de pago y comenzara el proceso de cancelación de los dichosos Bs. F. 6 mil por año.
Es así, que en vista de que ya han transcurrido más de 2 meses desde que se produjera el infortunado acuerdo de pago, nosotros responsablemente hemos acudido a la sede ministerial en busca de información precisa y objetiva para transmitírsela a nuestros ex compañeros del extinto INP relacionada con la esquiva fecha de pago. En dos oportunidades nos han recibido en las oficinas de la Comisión de Asuntos del INP del Minfra en Chacao pero, como respuesta a nuestras interrogantes sólo hemos recibido evasivas tales como; “Estamos trabajando en la depuración de las nóminas”, “Ya se solicitó el crédito adicional (según, en fecha 16 de Julio de 2008)”, “No hay plazo establecido, pero el pago está cerca”, “cancelaremos antes de las elecciones de Noviembre”, “No queremos dar información pues, esto produciría falsas expectativas”, y así, per seculum seculorum.
A todas estas, la desvalorización galopa sobre los lomos de esos míseros 6 mil bolívares fuertes. Ya se produjo un aumento de la carne vacuna, aumento con el cual por cierto, los productores no están de acuerdo, quieren más. Los precios de la carne de cerdo están liberados, se anuncia un incremento en los costos de otros productos de la cesta básica, los vehículos también han subido de precio y ni hablar de las viviendas. En fin, nosotros calculamos que esos seis mil bolívares fuertes acordados el 29 de Mayo, ya se han reducido a 4 mil quinientos debido a los efectos inflacionarios. Sumado todo esto, a los decesos que se han producido en los últimos días de ex compañeros que cumplieron su ciclo vital esperando que se hiciera justicia. Amen de aquellos ex trabajadores, que hemos sufrido accidentes de salud que nos tienen semi o parapléjicos completos.
En función de esta terrible realidad, no nos queda otro camino que llamar a la movilización general de todos los ex trabajadores portuarios del país. Es necesario hacer presión al máximo pues de lo contrario cuando nos paguen la poca cosa que nos deben cancelar, ya no valdrá nada. Además, insistimos en que lo que se pretende hacer con aquellos ex obreros que demandaron por NIVELACIÓN SALARIAL antes del año 1991, como es el caso de los más de mil ex trabajadores del Puerto de La Guaira y a los cuales el MInfra se niega a incluirlos en el acuerdo de pago, es una injusticia incomprensible e intolerable. Igualmente, aquellos ex compañeros que le quedaron pagos pendientes en los años 1994-95, deudas reconocidas por el antiguo Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) devenido ahora en Ministerio del Poder Popular para la Infraestructura (MINFRA) y que nunca fueron honradas. Es así entonces, que luego de casi 18 años de espera por el resarcimiento justo de nuestros reclamos ahora, cuando nos encontramos muy cerca de la meta (para utilizar una analogía con el momento olímpico en que nos encontramos), los responsables de cumplir con el acuerdo nos alargan –de manera realmente, casi cínica- la cinta, y no podemos llegar al llegadero. Luego, la espera se vuelve agobiante y perversa. Es urgente pues, la participación de todos; La espera no tiene por qué ser desesperada.

REVERÓN

REVERÓN
Reverón se hizo famoso por sus muñecas de trapo. Las confeccionaba para tomarlas como modelos (Caled 2007)