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jueves, enero 24, 2008

Réquiem para un partido político


El proceso político venezolano que se inició en Diciembre del año 1998, comenzó si se quiere sin una verdadera orientación ideológica. El Teniente Coronel Hugo Chávez Frías devino en Presidente de la República sumando todo el descontento social que minó las bases políticas de los partidos tradicionales que hasta ese momento habían dominado la escena pública nacional. Autor casi unipersonal del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200) fueron los protagonistas de la intentona de golpe de estado el 04 de Febrero de 1992 al cual, posteriormente, se le sumaría un nuevo movimiento militar el 27 de Noviembre de ese mismo año. Todo ello, conformó un cuadro político y social propicio para obtener la victoria electoral del año 1998 y así, comenzar un transitar las más de las veces errático y con traspiés en el ejercicio del gobierno.

Sin embargo muchos que hemos cifrado esperanzas en ese movimiento militar que, de alguna manera percibíamos aunque no lo conocíamos con certeza, seguimos fieles al Comandante Presidente para lograr los verdaderos cambios –fundamentalmente- paradigmáticos en el quehacer político de nuestro país.

Alguna vez, un amigo compañero de lucha de los años de la cuarta república, me preguntó; ¿Cuál crees tú, puede ser el principal obstáculo para un gobierno revolucionario aquí en Venezuela? Mi respuesta inmediata fue: la corrupción, es el mal más terrible que debemos vencer. Pero no me refería yo sólo al hecho en sí de cometer el delito de apropiación indebida de la cosa pública, no. Es la cultura de la trampa, del tráfico de influencias, de la tendencia genuflexa y displicente de una inmensa parte de la población a ser partícipes de fechorías contra el Estado. Esa es la peor parte de este ignominioso fenómeno llamado corrupción.

Todo esto viene a colación, porque el Comandante Chávez, consciente como está de la necesidad de contar con un aparato político ideológico para sostener en el tiempo el proceso revolucionario, ha llamado a la conformación de un partido. En principio, erró al aspirar y hacer pública la idea de que aquellas organizaciones partidistas que apoyaban el proceso político encarnado por él, se disolvieran en función de construir una sola institución. Craso error. Él creó el Movimiento Quinta República (MVR siglas que intercalan la V, haciendo alusión al número cinco romano). Este movimiento devino en una maquinaria electoral más que político ideológica y fue así, que con este aparato con él a la cabeza, ganó todas las contiendas que tuvo que enfrentar. Excepción solamente la constituye el Referendo por la Reforma Constitucional del pasado mes de Diciembre (2D). Este fue un hecho inédito pues el MVR ya no existía, es decir, fue un inmenso error (entre otros) ir a una contienda electoral sin una estructura política básica y sólidamente conformada.

De es esta forma, comenzó la construcción del Psuv. Es pertinente destacar que, como se ha dicho, un partido político no se decreta, estas organizaciones nacen de la necesidad de ciertos sectores de la población de contar con una estructura que reúna las condiciones ideológicas, filosóficas y políticas que les permita redimir y defender los derechos de sus miembros, que en algún momento se vean conculcados. Claro está, no necesariamente esto pasa por creer que todos los partidos políticos son instrumentos para la satisfacción de las aspiraciones de las grandes mayorías. Sino, que lo digan quienes en algún momento militaron o militan en las filas de los partidos tradicionales venezolanos, ergo, Acción Democrática, Copei (Comité Político Electoral Independiente) o en nuestros días; Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, Mas, Podemos y paremos de contar. Estas últimas organizaciones partidistas distan mucho de ser realmente populares, son maquinarias para la conquista de espacios de poder de una élite que –obviamente- también defienden sus intereses.

El caso del Psuv en mi opinión, es dramático y desesperante. Alrededor del Presidente Chávez creció un grupo numeroso de personas que han reeditado las más viejas y execrables prácticas de la vieja política de las décadas de los años 1950-1999. Esta logia se adueñó de espacios de poder en las diferentes regiones del país y han utilizado ese poder para imponer a los suyos. Caso emblemático por ejemplo, es el de un gobernador de una entidad cercana a Caracas el cual se dedicó a crear organizaciones políticas personales en las parroquias de la entidad, utilizando los recursos de la gobernación para comprar conciencias y hacer el camino expedito a sus pupilos de tal forma que estos, ocuparan los puestos de dirección en los Consejos comunales o cualquier otra expresión organizativa de la gente. Tejió, por así decirlo, toda una telaraña cuyos puntos de convergencia son una suerte de pequeñas avanzadas en las principales barriadas que impiden el verdadero desenvolvimiento de las colectividades, no hay nada que se mueva que este reyezuelo no lo sepa y lo conjure rápidamente. De esta manera, se asegura el control absoluto a la hora de seleccionar candidatos a la gobernación, alcaldía, concejo municipal, consejo legislativo y/o nombramientos de directores o presidentes de organismos del Estado con presencia en esta entidad. Demás está decir, que su administración de gobierno no es la más transparente ni cercana a los intereses del pueblo. Incluso, en los acontecimientos que se suscitaron en los días de Abril de 2002, fue uno de los primeros en reconocer el gobierno de facto de Carmona Estanga, el mar es mi testigo.

De tal manera pues, que el Comandante Chávez tiene sobre sí el compromiso más urgente delicado y, hasta peligroso; garantizar que el Partido Socialista Unido de Venezuela sea realmente una genuina e indiscutible expresión del pueblo. ¿Con errores? Si, pero sin máculas de nacimiento. De lo contrario, no será un alumbramiento, será un aborto y quedará en el pasado ojalá, sin traumas ni tragedias que lamentar.
Caled/2008

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