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miércoles, octubre 17, 2007

La Raya


El castellano es uno de los idiomas más versátiles del mundo. Así como, existen en nuestro idioma muchas palabras para definir una sola cosa, existen también palabras –llamadas homónimas- que definen cosas o situaciones totalmente diferentes.

Ejemplo de lo afirmado al principio en el primer párrafo, es la palabra Raya. La raya es, fundamentalmente, un trazo generalmente con un principio y un final. Lo que en geometría definimos como una recta. Pero, también la raya es parte del nombre de un animal marino, basta sólo anteponerle la palabra manta y, ¡zuas!, tenemos a la hermosa y peligrosa Mantarraya o, simplemente Raya como popularmente se le llama.

El Diccionario Larousse de la Lengua Española ofrece varias definiciones de esta palabra, a saber; Nombre de animal, línea dibujada en una superficie, el espacio abierto que queda en la cabeza al abrirse el cabello en dos mitades, guión largo usado para separar palabras, dosis de droga en polvo. Hasta llegar a México, donde le dicen así, al salario del obrero. ¡Así será de paupérrimo! Y es que, la raya también define límite, frontera. ¿El salario de los pendejos debe tener un límite?, ¡Bueh!

En los tiempos de mi infancia, nos divertíamos con un juego (¿Inventado por nosotros?) que consistía en dibujar dos líneas paralelas en el piso y separadas una de la otra a una distancia prudencial. Quienes participábamos, nos colocábamos detrás de una de las rayas y, sin pasarse de ese límite, lanzábamos monedas de baja denominación (Generalmente, Lochas, moneda que tenía un valor de 12,5 céntimos de bolívar. La edad, no nos permitía hacer gala de mucha abundancia). Aquel que pusiera la moneda más cerca de la raya límite, se ganaba el derecho de poner a bailar el Trompo y, tratar de sacar las monedas con golpecitos dados con el juguete bailando en la palma de la mano, el cual se le dejaba caer en los bordes de los metálicos hasta sacarlos del entrecerrado de las dos rayas. Nos volvimos tan diestros, que habíamos quienes ¡sacábamos las benditas lochas, de un solo empujón! Como habrán intuido, la idea era . . . pasarnos de la raya.

Y es que, esta es otra expresión del habla cotidiana en muchos lugares del mundo “pasarse de la raya” implica que se han rebasado todos los límites de la tolerancia. Pero, ¿Quién pone la raya? En el caso del susodicho juego, nosotros imponíamos no sólo el largo del trazo sino las reglas del juego y -naturalmente- aquel que las traspasara, automáticamente perdía en el juego y la locha.

Todo este cuento viene a colación, porque el Subsecretario Adjunto del Pentágono para América Latina Stephen Johnson, dijo en Washington –información publicada en el Diario Últimas Noticias del 17 de Octubre de este año, página 24- que “Venezuela, probablemente, se ha pasado de la raya”, ello, en referencia a la compra de armamentos por parte de nuestro país. Válido es, que cualquiera se preocupe si un país compra exceso de armas, siempre y cuando, esas armas rompan el equilibrio en la región. Pongo un ejemplo; Yo me preocuparía, si el vecino de al lado de mi casa, comienza a meter en la suya, Escopetas, Pistolas, ametralladoras, Granadas de mano y pare de contar y que, en contraposición yo, y los demás cohabitantes del sector, sólo contamos con los cuchillitos de la cocina, los cuales a veces, ni cortan. Sin embargo, esto no es así, se olvida –maliciosamente- el importante funcionario gringo, que ellos –por ejemplo- han invertido en Colombia más de 4 mil millones de dólares en armas, entrenamiento y suministro de personal militar, y la parranda sigue. El vecino país, cuenta hoy día con helicópteros de última generación, aparatos de radar extremadamente sofisticados, una marina cada vez más y mejor armada, entre otros. Pero además, también da un dramático ejemplo de desmemoria el apreciado señor Johnston pues, su país (Estados Unidos) ha negado la venta de repuestos a Venezuela para los aviones caza bombarderos F-16. Pero la perla de sus declaraciones, se manifiesta cuando expresa que; “Tenemos que vigilar los montos de armas que Venezuela está comprando, porque representan recursos que no están utilizados para remediar la pobreza” ¡Vaya qué descaro! ¿Cuántos millones de pobres tienen los Estados Unidos?, ¿Cuántos programas de atención social se han eliminado y/o se les ha rebajado el presupuesto en el país del norte?, ¿Cuántos miles de millones de dólares se han malgastado destruyendo a Afganistán e Irak?, ¿Es decente un presupuesto de 400 billones de dólares para la defensa de USA, mientras la gente se les muere de frío en Navidad?, y por último, ¿Quién pone la raya límite, para señalar que alguien “se pasó de la raya”? En el caso de nuestro juego de trompos, fuimos nosotros mismos quienes de mutuo acuerdo, imponíamos las reglas del juego. En el caso de los Estados Unidos ¿Con quién se han puesto de acuerdo ellos para imponer reglas?, hace falta que se pongan a jugar trompos con nosotros, para que aprendan como es la cosa con las relaciones, en este caso, internacionales. Caled/2007

REVERÓN

REVERÓN
Reverón se hizo famoso por sus muñecas de trapo. Las confeccionaba para tomarlas como modelos (Caled 2007)